Cómo sobrellevar una vida de mierda

"A todos nos lleva puta la vida, pero no a todos nos lleva la misma puta"

Que tu vida sea distinta a la mía no significa que mi vida sea más fácil ni carezca de problemas; incluso personajes conocidos en todo el mundo como lo son Bill Gates y Mark Zuckerberg tienen sus malos días, algunos de ellos con una pésima suerte y aún en sus yates de lujo, en sus inmensas mansiones y sus carros deportivos sienten que la vida apesta. No te equivoques, el dinero facilita alcanzar la "felicidad" pero incluso familias adineradas como los Trump, los Kennedy o los Kardashian (#TeamJenner #LoveYouKim) sufren en silencio y tienen frecuentes batallas internas al igual que las familias de todo el mundo, aunque sean diferentes a las tuyas o a las mías, no significa que sean más fáciles de sobrellevar. Es cierto, el dinero abre un mundo de posibilidades pero no todo lo que brilla es oro (suena cliché decirlo, si tuviera dinero o fuera millonario probablemente mi discurso sería ciertamente diferente, pero basémonos en la realidad en que estamos y sigamos con el tema), porque no todo se soluciona con oro. En verdad el dinero es la llave que te lleva a donde quieras llegar ( o hasta donde te alcance) pero quisiera enfatizar que no todos los problemas se solucionan con dinero (si, existen muy pocos, casi contados con los dedos de las manos, pero existen problemas que el dinero no logra solucionar). 


Se entiende por desarrollo cognoscitivo el conjunto de procesos intelectuales generados por la voluntad y capacidad humana de buscar respuestas a diversas incógnitas que limitan la posibilidad de comprender el contexto que nos rodea.
Durante el proceso cognoscitivo aún nos falta adquirir y profundizar mucho más en el amor propio; buscar un equilibrio afectivo que mejor nos ayude a sobrellevar la jornada diaria de la vida, el desarrollo de las relaciones interpersonales y el amor propio.  Es cierto que aprendemos a valernos por nosotros mismos, buscamos adaptarnos a nuestro entorno, luchamos por mantenernos con vida y sobrevivir a lo que nos rodea pero no siempre mantenemos latente esa idea; como todo ser vivo, no siempre somos depredadores feroces, no siempre nos despertamos queriendo conquistar el mundo ni queremos impresionar al resto de la manada. 
"El que mucho abarca, poco aprieta" y "Por la plata baila el perro". 
A lo que intento llegar con esto es que muchas veces intentamos con tanta insistencia alcanzar una vida "plena y libre de preocupaciones" que no escatimamos en el costo físico y mental que debamos pagar con tal de alcanzar un equilibrio económico donde cada vez nos falte menos; desgraciadamente omitir esos detalles importantes, como compartir con nuestros seres queridos e incluso con nosotros mismos con tal de obtener un ingreso más grande, que nos haga más cómoda la vida, que nos llene de más billetes la billetera y de más cifras la cuenta del banco, a pesar de que también relegamos la acumulación de responsabilidades, los desafíos contra reloj constantes y la disminución de la calidad en las horas de sueño, los momentos de relajación y disfrutar en casa mientras leemos un libro o hablamos con nuestra familia y seres queridos; es ahí cuando inician los verdaderos problemas. No estamos listos para afrontar un futuro ni una realidad sin sentirnos estables (y no solo me refiero a lo económico, sino en general). Este mundo avanza y atropella a todo lo que no lleve su mismo ritmo, podemos pasar de la tranquilidad al caos, no solo ante problemas económicos o financieros. Estoy solamente tocando el tema económico que es el más visto en la vida de millones de cientos de personas, pero es tan solo la punta de iceberg en la cantidad de casos en los que anteponemos nuestra tranquilidad y estabilidad mental, física y espiritual. Tal vez tengas un buen trabajo, pero te vaya mal en el amor; tal vez seas el más aplicado en el estudio pero en las finanzas no te vaya de la mejor manera; quizás te vaya bien en el trabajo, regular en el amor y fantástico en las finanzas, pero sientes que no has disfrutado la vida como muchos de tus colegas o amigos de la infancia.
En realidad no importa si tu vida es como el promedio o si está por encima de ello, lo que quiero que entiendas y que te des cuenta es que a todos nos falta algo, a todos nos molesta algo, a todos nos incomoda algo y a todos nos gustaría mejorar en algo, pero no se trata de ver lo que hace falta, sino en aprender a ser agradecidos con lo que si tenemos, apreciar lo que poseemos (sea mucho o sea poco) y disfrutar de ello antes que la vida nos lo quite por darnos ese "algo" que tanto le reprochábamos no tener. 

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