La vida, tan bella como complicada. Cada día son menos quienes agradecen el regalo de estar vivos. Somos dueños de una vida, la nuestra; somos los arquitectos de nuestra vida y compositores de nuestra historia. ¿Pero acaso eso significa que la vida es nuestra? Con el paso del tiempo, al empezar de entender que lo que nos rodea nos puede llegar a afectar de manera positiva o negativa, quitamos a la vida su poderío y en nuestra propia confusión llegamos a pensar que somos dueños de la vida misma. Por que puede que yo tenga vida, pero eso NO significa que la vida sea mía. Es un regalo que así como se nos dió sin pedirlo se nos puede arrebatar sin autorización nuestra.
Y al estar en dicha confusión, aseguramos que tenemos derecho a querer modificarla y acomodarla a como nos plazca, sin importar el interés de los demás, porque claro, en nuestra errónea opinión estamos haciendo del mundo y de la vida un lugar mejor. Oh gran ignoracia la nuestra que nos hace creer que somos dueños de todo, cuando no somos dueños de nada. El tiempo que transcurrimos metidos en este error nos hace llegar a creer que la rutina es lo que nosotros decidimos llegar; criticamos a los demás, a nuestro entorno y nos creemos "dios" de nuestro propio mundo queriendo cambiarlo como si fuéramos dueños de ello.
La ilusión por lograr mejorar el mundo y hacerlo un lugar más cómodo en el cual desarrollar mi aventura en la vida, hace que sigamos sin entender el error en el que nos hemos metido nosotros mismos. La razón nos dice lo que es correcto, pero la ilusión nos dice que "existe" la posibilidad de crear una realidad más acorde a lo que deseamos. La Ilusión y la Razón NO son compatibles. Una de ellas te dice: "Mantén los pies en el suelo", mientras que la otra te dice: "Adelante, VUELA y has con el mundo lo que te plazca; tú tienes el poder de hacer realidad todo aquello que desees", cayendo en un error más del montón. No quiero ser pesimista ni decir que estamos destinados a cumplir la aventura que la vida nos tiene destinada, mi punto es que la ilusión desenfoca nuestra visión y nos hace ver más de lo que en realidad es. Somos dueños de "tanto poder" que dejamos de creer necesitar al único y verdadero Dios, y creer que por nuestra propia cuenta podemos llegar a tener todo lo que deseamos; y puede que así sea, pero siempre existirá un vacío que ni el mundo ni todo el poder que exista logre llenar.
El problema de ser "dueños" de nuestra propia vida y de ser "dioses" de la misma nos lleva al camino de la perdición. Ah Y POBRE DE AQUÉL QUE SE ENAMORE CREYÉNDOSE DIOS DE SÍ MISMO. El amor y la cordura son como el agua y el aceite. Una de ellas te dice SOY LO QUE NECESITAS, mientras que la otra te dice: QUE VA, ESTAMOS BIEN SIN ÉL. Pero nuestro ego NO permite que el amor y la cordura pasen de lejos en nuestros propios ojos, pensamos que se puede lograr una comunión entre ellas y hasta creemos lograrla.
Y entonces, cuando por algúna razón llegamos a tocar el suelo, ése del cual nos alejamos entre ilusiones e ideas equivocadas, es cuando nos percatamos que en realidad nunca dejamos de estar en la superficie, solamente permitimos que nuestra imaginación nos llevara a un nivel mental tan falso como poderoso donde hemos estado pasando el tiempo y al mismo tiempo dejamos de estar vivos.
La vida es muy bella y complicada; depende de con cuánta cordura, imaginación e ilusión la veas...
Y al estar en dicha confusión, aseguramos que tenemos derecho a querer modificarla y acomodarla a como nos plazca, sin importar el interés de los demás, porque claro, en nuestra errónea opinión estamos haciendo del mundo y de la vida un lugar mejor. Oh gran ignoracia la nuestra que nos hace creer que somos dueños de todo, cuando no somos dueños de nada. El tiempo que transcurrimos metidos en este error nos hace llegar a creer que la rutina es lo que nosotros decidimos llegar; criticamos a los demás, a nuestro entorno y nos creemos "dios" de nuestro propio mundo queriendo cambiarlo como si fuéramos dueños de ello.
La ilusión por lograr mejorar el mundo y hacerlo un lugar más cómodo en el cual desarrollar mi aventura en la vida, hace que sigamos sin entender el error en el que nos hemos metido nosotros mismos. La razón nos dice lo que es correcto, pero la ilusión nos dice que "existe" la posibilidad de crear una realidad más acorde a lo que deseamos. La Ilusión y la Razón NO son compatibles. Una de ellas te dice: "Mantén los pies en el suelo", mientras que la otra te dice: "Adelante, VUELA y has con el mundo lo que te plazca; tú tienes el poder de hacer realidad todo aquello que desees", cayendo en un error más del montón. No quiero ser pesimista ni decir que estamos destinados a cumplir la aventura que la vida nos tiene destinada, mi punto es que la ilusión desenfoca nuestra visión y nos hace ver más de lo que en realidad es. Somos dueños de "tanto poder" que dejamos de creer necesitar al único y verdadero Dios, y creer que por nuestra propia cuenta podemos llegar a tener todo lo que deseamos; y puede que así sea, pero siempre existirá un vacío que ni el mundo ni todo el poder que exista logre llenar.
El problema de ser "dueños" de nuestra propia vida y de ser "dioses" de la misma nos lleva al camino de la perdición. Ah Y POBRE DE AQUÉL QUE SE ENAMORE CREYÉNDOSE DIOS DE SÍ MISMO. El amor y la cordura son como el agua y el aceite. Una de ellas te dice SOY LO QUE NECESITAS, mientras que la otra te dice: QUE VA, ESTAMOS BIEN SIN ÉL. Pero nuestro ego NO permite que el amor y la cordura pasen de lejos en nuestros propios ojos, pensamos que se puede lograr una comunión entre ellas y hasta creemos lograrla.
Y entonces, cuando por algúna razón llegamos a tocar el suelo, ése del cual nos alejamos entre ilusiones e ideas equivocadas, es cuando nos percatamos que en realidad nunca dejamos de estar en la superficie, solamente permitimos que nuestra imaginación nos llevara a un nivel mental tan falso como poderoso donde hemos estado pasando el tiempo y al mismo tiempo dejamos de estar vivos.
La vida es muy bella y complicada; depende de con cuánta cordura, imaginación e ilusión la veas...
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